El boxeo mexicano volvió a levantar los brazos en Las Vegas. El pasado 1 de agosto de 2026, William “El Camarón” Zepeda derrotó por decisión unánime a Lamont Roach Jr. y se convirtió en el nuevo campeón mundial ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
Las tarjetas de los jueces fueron contundentes: 117-111, 117-111 y 118-110, en una pelea de 12 asaltos disputada en The Theater at Virgin Hotels Las Vegas. Con este triunfo, Zepeda consiguió finalmente el campeonato mundial absoluto que había estado buscando.
Pero la victoria representa algo más que un cinturón. Para el boxeador mexicano, significa convertir un tropiezo en impulso y confirmar que el futuro del boxeo nacional sigue teniendo nombres capaces de escribir nuevas historias.
Un año después, llegó la revancha con la historia
Zepeda llegó a Las Vegas con una motivación especial. En julio de 2025, había sufrido la primera derrota de su carrera frente a Shakur Stevenson, también por decisión unánime, en su primer intento por conquistar el campeonato ligero del CMB.
Aquella derrota no terminó con su camino; abrió una nueva etapa.
Durante la preparación para enfrentar a Roach, el mexicano trabajó especialmente en mejorar su control del ritmo y su capacidad para ejercer presión de manera inteligente. La estrategia era importante porque Roach llegaba como un boxeador con experiencia ante rivales de alto nivel y con un estilo basado en el contragolpe.
El resultado del 1 de agosto demostró que Zepeda encontró la manera de hacer que su volumen de golpes y presión jugaran a su favor. Así, un año después de conocer por primera vez la derrota, volvió a disputar un título mundial y esta vez salió de Las Vegas con el cinturón.
El “Camarón” vuelve a poner a México en los ligeros
El campeonato también tiene una lectura histórica para el boxeo mexicano.
De acuerdo con reportes posteriores a la pelea, Zepeda se convirtió en el primer mexicano en conquistar el campeonato mundial ligero desde 2011, devolviendo a México a la cima de una división históricamente importante para el país.
Y hacerlo en una división de 135 libras no es un detalle menor. El peso ligero reúne actualmente a varios de los nombres más interesantes del boxeo internacional, por lo que convertirse en campeón coloca a Zepeda en una posición privilegiada para buscar nuevas peleas de alto nivel.
El mexicano llegó a esta oportunidad con marca de 33 victorias y una derrota, incluyendo 27 triunfos por nocaut, mientras que Roach presentaba un récord de 25-1-3 y experiencia como campeón mundial superpluma.
Zepeda no solo ganó: lo hizo ante un rival que representaba una prueba importante para comprobar cuánto había evolucionado desde aquella primera oportunidad mundialista.

Un nuevo capítulo para el boxeo mexicano
El campeonato conseguido por Zepeda llega en un momento interesante para el boxeo nacional. México continúa produciendo campeones y figuras en distintas divisiones, mientras una nueva generación comienza a tomar espacios que durante años estuvieron dominados por nombres ya consolidados.
En ese escenario, el triunfo del “Camarón” puede representar el comienzo de una etapa importante para su carrera.
Después de la pelea, Zepeda recibió el cinturón del CMB y reconoció la dimensión del momento, asegurando que había soñado muchas veces con convertirse en campeón mundial. Ahora, con el título en sus manos, el siguiente reto será mantenerse en la cima y enfrentar a los mejores de una división que promete grandes combates.
Lo más interesante es que la historia apenas comienza. Zepeda ya superó el momento más complicado de su carrera, regresó al ring con una nueva estrategia y terminó conquistando el campeonato que buscaba.
El 1 de agosto de 2026 quedó marcado como el día en que “El Camarón” dejó de ser una promesa del boxeo mexicano para convertirse oficialmente en campeón mundial.
Y para México, también puede ser la señal de que una nueva generación está lista para tomar el relevo.
